DATOS: EL OTRO LADO DE LA MONEDA DE LAS REDES SOCIALES

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Fotografía: Artics

Esta semana Facebook, Instagram, WhastApp y Twitter informaron a sus usuarios sobre los cambios en su política de privacidad y uso.

Hablar de la privacidad, los datos, Facebook y otras redes sociales, es algo que ha estado en boga en las últimas semanas. Todo se debe a que se conoció el mal uso que compañías como Cambrigde Analytica le dieron a la información de los usuarios.

Desde que vivimos en una era digital, donde el Internet lo es básicamente todo, el hecho de que la información en las redes sociales haya servido para manipular elecciones y la opinión pública, marca un precedente. La libertad siempre debe ir acompañada de límites y la web no podría escapar de esto. El 25 de mayo Facebook debe adaptarse a la nueva regulación europea para la protección de datos.

Las sanciones para quienes violen el Reglamento General de Protección de Datos (RPGD), serán duras, con multa de hasta 20 millones de euros —$ 24,25 millones— o del 4% del volumen de negocios mundial.

Ese gran cambio legislativo fija las reglas uniformes para la protección de los datos personales de todos los ciudadanos europeos.

El riesgo es demasiado alto para que los gigantes de Internet no tomen las mayores precauciones posibles.

La Unión Europea exige a Facebook, Twitter, AirBnb y demás que obtengan un “consentimiento libre, específico, claro y unívoco” para poder explotar los datos personales de los internautas.

El shock

El mundo continúa en una especie de shock cuando se supo que todo lo que hacemos y publicamos en redes sociales es almacenado en bases de datos, y que esta información es negociada, que existen grandes empresas que conocen nuestros gustos, lo que comemos, nuestra ubicación, entre otros. Toda esta Big Data puede ser utilizada con fines un poco más oscuros que recomendarnos una marca de ropa, un restaurante o un hotel.

Quizá a todos nos pareció curioso que tras colocar en un motor de búsqueda algo como “hoteles en Cartagena”, luego en Gmail, Facebook o cualquier otra plataforma nos aparezca publicidad relacionada el turismo en Cartagena, ¿casualidad? quizá algún ingenuo así lo crea, pero lleva un trasfondo de mercadeo, en un mercado tan dinámico, tan variante y con generaciones un poco difíciles de satisfacer como los millennials, cuando se promociona en Internet, hay que saber a dónde disparar.

Eso ha generado que la información de los usuarios sea altamente cotizada, funciona como una especie de libro abierto a nuestras vidas.

Mark Zuckerberg CEO y fundador de Facebook tuvo que comparecer ante un indignado Senado estadounidense para explicar por qué su compañía permitió que se manipularan las elecciones presidenciales de 2016.

Uno de sus alegatos fue que su red social fue un proyecto que creó en su habitación de la universidad con la finalidad de poder conectar con otras personas, terminó convirtiéndose en un fenómeno de escala mundial y que dejó brecha para que agencias de inteligencia hicieran trabajo sucio ante los ojos de todos.

Esto demuestra que el Internet es algo incuantificable, que poco podemos controlar y que a pesar de ser un invento humano, no sabemos mucho sobre la red.

¿Qué pasa cuando la obtención de datos no es honesta?

Si lo pensamos a cierto modo, las plataformas donde hacemos vida tienen derecho a recolectar nuestra información, al fin y al cabo somos nosotros mismos quienes la estamos colocando a su disposición. Sin embargo, en ocasiones la forma de obtenerlos no es nada honesta.

Cambridge Analytica se valió de un “inocente” formulario para sacar los datos de quienes accedían a hacerlo, pero no solo de ellos sino de su lista de amigos completa. Quizá existió o no antes de acceder al formulario una breve ventana donde los usuarios aceptaron que su información quedará en manos de la aplicación.

Hace unas semanas YouTube también fue demandado por recolectar la información de menores de edad sin el consentimiento de sus padres o representantes.

Estas son apenas muestras de lo lejos que pueden llegar las compañías en su afán por mantenerse líderes en el mercado.

El mundo clama por mayor protección de datos y un uso honesto de los mismos, ¿las gigantes de la red serán transparentes en este proceso? creo que hasta estas grandes empresas aún tienen mucho que aprender.