¿Y SI LO DE CAMBRIDGE ANALYTICA ES MÁS GRANDE?

Cambridge Analytica

Fotografía: Telesur

Al mejor estilo de una película de conspiración de esas que Hollywood está acostumbrado a vendernos, Cambridge Analytica ha manipulado los datos de millones de personas con fines políticos y un tanto oscuro.

El escándalo estalló y Facebook salió fuertemente perjudicado. Sin embargo, recientemente se conoció que la empresa que tenía base en España (antes de su disolución en el mercado) también manipuló datos en el territorio ibérico. Aunque se desconoce si utilizó las mismas estrategias ilegales que en Estados Unidos y Reino Unido, su historial apunta a que lo más seguro es que sí.

La cifra es alarmante, más de 87 millones de usuarios de Facebook resultaron afectados por las medidas que Cambridge Analytica aplicó para recoger los datos.

Ya sabemos que la utilización de estos datos afectó, sobre todo a Estados Unidos y Reino Unido, por su implicación en las campañas de Donald Trump y del Brexit. Pero todo apunta a que España también ha sido una víctima colateral.

Cambridge Analytica ofreció sus servicios en España

La propia red social reconoció que al menos 137.000 usuarios españoles se habían visto afectados por la filtración.

Según el diario El País, la firma también tenía negocios en España, un representante de la  analítica se reunió con un miembro del partido político Vox con el objetivo de ofrecerle sus servicios a la vista del “éxito” de la carrera a la Casa Blanca de Trump

Aunque finalmente no hubo acuerdo, dadas las elevadas cifras que solicitaban y que Vox, según uno de sus afiliados, no podía pagar, Cambridge Analytica siguió intentando hacerse un hueco en el mercado español.

El propio representante en España de SCL, matriz de la compañía, Ali Martínez, reconoce al diario que mantuvo conversaciones con varios partidos y que cuenta con amigos en PSOE, Ciudadanos y Podemos, aunque estos partidos políticos han desmentido cualquier posible encuentro.

Martínez admitió que en los dos años que lleva operando en nuestro país, la compañía ha llevado a cabo proyectos en ámbitos políticos, comerciales y de defensa, aunque niega, al mismo tiempo, practicar en territorio nacional las técnicas éticamente dudosas de las que se le ha acusado en el mercado americano.

Quizá los bolsillos tacaños de los políticos españoles les salvó de verse envueltos en una situación tan incómoda como la que viven Estados Unidos y Reino Unido, pero seguramente no ha sido el único lugar donde ofrecieron sus servicios ¿Otros países habrán sucumbido? ¿Qué tanto pudo manipularnos esta firma?

La verdad tarde o temprano se conoce y si algo positivo dejó Cambridge Analytica al mundo es que debemos estar más pendientes de dónde y con qué fin confiamos nuestra información personal.