ALMODÓVAR LA IRREVERENCIA DEL CINE

Almodóvar

Muchos podemos repasar nuestra vida saltando de película de Almodóvar en películas de Almodóvar como si fuesen nuestras tortas de cumpleaños, pero, naturalmente, unas nos gustan más que otras.

Las he visto todas en el trascurso de los años y, además de confirmar su compromiso con lo inverosímil, la confesión, la violación, la sexualidad o la anarquía feminista,  descubrí una obra consagrada a psicoanalizar en partes iguales a la familia con una perspectiva histórica y social que hacen que uno se ría de lo cotidiano, que a uno le puede pasar.

Así se explica mucho mejor esta relación amor y odio con algunas películas de este Director que nos obsesionan porque nunca han dejado de hablar de nosotros mismos.

Las películas de Pedro Almodóvar.

TODO SOBRE MI MADRE (1999)

La película que supone un antes y un después en Almodovar, además de conseguir su primer óscar, enamoró a crítica y público por todo el mundo.

PEPI, LUCI, BOM Y OTRAS CHICAS DEL MONTÓN (1980)

Qué lejanos parecen ya aquellos años, cuando se podía rodar y estrenar una película en la que un policía fascista reconquista a su esposa pegándole una paliza en mitad de la calle. Almodóvar ya andaba preocupado por el fantasma del pasado agazapado en casa del vecino a la espera de tiempos mejores para resucitar. Lo de Alaska meando a la señora no era para tanto, según estamos en condiciones de sopesar a día de hoy.

LABERINTO DE PASIONES (1982)

Una mujer deambula por el Rastro visitando entrepiernas masculinas. Con la llegada de la democracia la mujer es depredadora, el hombre la base de la pirámide sexual y Madrid la ciudad más divertida del mundo, el lugar donde todo confluye ante la mirada atónita de la pobre gente normal.

 

 

 

VOLVER (2006)

Volver no le sentaban demasiado bien la ciudad ni la falta de suciedad, pero si ha perdido usted a algún ser querido se hará cargo de lo que sería encontrárselo resucitado un buen día debajo de la cama. Esta historia se basta por sí sola para convertirnos en niños temblorosos que cruzan a oscuras el pasillo para meterse en la cama con su madre. Que levante la mano el que no le hubiese dado un abrazo bien largo a esta película el día que la vio. Almodóvar y Carmen Maura volvían a trabajar juntos después de casi 20 años.

CARNE TRÉMULA (1997)

Los hijos de la España cavernícola pagan por los pecados de sus padres en esta historia de fatalidad repleta de pistolas con una femme fatale. Tal vez sea la denuncia de este parentesco entre masculinidad desmesurada y homoerotismo la explicación de que los señores más rabiosamente heterosexuales que usted conoce sufran de urticaria y sudores fríos ante la sola idea de tener que ver una película de Almodóvar.

 

LOS AMANTES PASAJEROS (2013)

Aquí de verdad fumemos la pipa de la paz, parece decirnos la película. Tres ángeles de la guarda ofician la ceremonia y hacen una reivindicación de la pluma, la conversación, la catarsis y el placer como hechizos sanadores.

¿QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTO? (1984)

Almodóvar recolocaba el punto de vista e iba mucho más allá, observando a las víctimas desde el interior de los electrodomésticos y los escaparates. La historia de esta desgraciada ama de casa adicta a las anfetaminas que vendía a su hijo y mataba a su marido en homenaje a Roald Dahl abrió las fronteras para el director, que comenzó a cosechar piropos fuera de España.

KIKA (1993)

Precedida por una crítica desfavorable desde su nacimiento, Kika contaba de manera algo difusa la lucha del bien contra el mal. Así empezaba la fascinación mórbida de Almodóvar por el reality show como espejo inmundo de nuestra degradación moral que tantas profecías cumplidas nos ha traído.

LA PIEL QUE HABITO (2011)

La ciencia ficción es desde hace décadas un santuario para los pioneros que exploran las fronteras de la identidad de género. Antonio Banderas era un  doctor de raíces telenoveleras devorado por su propia sed de venganza que acababa formando una familia con el violador de su hija cambiado de sexo y transformado en su difunta mujer resucitada. Si está usted pensando en hacerse la cirugía estética pero no lo tiene muy claro, tal vez debería echarle un vistazo.

MATADOR (1986)

Pasados los años, esta fantasía de serie, romántica y fetichista que siempre fue el hijo prodigió de Almodóvar resulta de una ingenuidad que pasma y florece como rareza. Puede leerse como retrato de una España enferma que seduce y devora a sus jóvenes para perpetuarse, advierte una vez más sobre las consecuencias de tener una madre dominante.

LOS ABRAZOS ROTOS (2009)

Los abrazos rotos lo puso a huevo con sus dos historias cruzadas de interés y calidad desigual, y la peli se llevó un buen revolcón. A nosotros nos parece muy injusto, al menos con una de las dos historias, la de amor y tragedia, que es bella y elegante como una pantera negra.

HABLE CON ELLA (2002)

La premisa era muy atrevida: la historia de amor de un enfermero loco por una mujer en coma. El enganche de la película era El amante menguante, un cortometraje mudo en blanco y negro que servía para contar lo que para unos era una violación y para otros un acto de amor milagroso.

LA FLOR DE MI SECRETO (1995)

Una escritora de novela rosa cansada de complacer a sus lectores y jugar a las casitas se vuelve medio loca cuando su marido la abandona, y en lugar de irse a rehabilitación se vuelve al pueblo con su madre y las vecinas. La pareja cómica formada por Chus Lampreave y Rossy de Palma, madre e hija batallando en la cocina, forma ya parte de la cultura de este país.

JULIETA (2016)

Además de tratar sobre la culpa y la fatalidad, Julieta se ocupa de los peligros de la paternidad, esa imprudencia tan grande y sin embargo tan común. Julieta es una película que avanza a machetazos, confiando en que el espectador está familiarizado con el dolor e inoculando en su interior la idea de que hay algo hermoso en ese dolor.

ENTRE TINIEBLAS (1983)

Aquel director de cine tan irreverente que hacía las películas más modernas de la nueva España dio un quiebro de cintura y se dejó caer de repente con una película de monjas.

TACONES LEJANOS (1991)

La historia de Becky del Páramo, gran dama de la canción que prefirió ser mujer a ser madre, y la de su hija eclipsada y desquiciada es tan emocionante hoy como lo fue en su día. Becky volvía para morir en el lugar que la vio nacer y de paso se acostaba con el marido de su hija; ésta lo mataba en un arrebato de celos y Becky se culpaba desde el lecho de muerte para salvarla de la cárcel.

LA MALA EDUCACIÓN (2004)

La mala educación es crónica negra con una estructura endiablada en la que los personajes se reflejan, se multiplican y se cuentan la misma historia unos a otros. El resultado es demasiado sofisticado para la primera vez, pero si no la ha vuelto a ver haga el favor de darle una segunda oportunidad. Siendo mal pensados podríamos interpretar la película como una confesión del terror que pudiera inspirar a Almodóvar el acoso de los actores, aunque es mucho más sencillo contar historias y un nuevo intento de advertirnos de que el pasado no está muerto y nos cruzamos con él todos los días por la calle.

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS (1988)

Cuando estaba encasillado como un director de cine para gentes de mal vivir, Almodóvar nos hizo explotar la cabeza con una elegante comedia para todos los públicos que mostraba una España competente, elegante, amable, luminosa, poblada por abogadas feministas, modelos postmodernas, y ese tipo de gente que coge vuelos a Estocolmo y necesita permanentemente hacer una llamada. Hasta el fantasma del pasado tenía un aspecto amable y pop: aquella loca que cabalgaba una harley con su peluca al viento y dos pistolas en el bolso, decidida a matar al padre de su hijo. Mujeres… es una película perfecta con una Carmen Maura también perfecta cuyo único problema es que nos la sabemos de memoria. Si usted no se la sabe de memoria está de suerte; siéntese a verla y goce.

LA LEY DEL DESEO (1987)

Amor fraterno, amor de calentura y perdición en una Madrid nocturna. La historia tiene algo de sagrado, de cosa seria, de palabras mayores. Naturalmente, la cosa acababa en martirio y en película de culto.

¡ÁTAME! (1990)

La película de amor de Almodóvar comienza con un secuestro y narra una conquista a puños limpia. Nadie en su sano juicio se habría atrevido a hacerla hoy en día. El amor se consumaba en una escena de cama tan lograda que cuenta la leyenda que en pleno rodaje Antonio Banderas tuvo una erección, Victoria Abril decidió aprovecharla y Pedro Almodóvar tuvo el acierto de no decir corten.